viernes, 30 de septiembre de 2016

INVERNADA EN CANARIAS

Revisando en Internet temas de Águilas Calzadas, he localizado el siguiente artículo RAMOS, J. J. (2013). "Data on the wintering of Booted Eagle Aquila pennata (Gmelin, 1788) (Aves, Accipitridae) in the Canary Islands". VIERAEA 41: 403-405.

Fotografía: José Miguel Grande Gutiérrez©
Os recojo lo esencial del artículo. Muy interesante la puerta abierta a la colonización de las Canarias por parte de las Calzadas.

En las islas Canarias la especie ha sido considerada hasta el momento como migrante de paso regular e invernante irregular, especialmente frecuente durante el paso prenupcial y algo más escasa durante el postnupcial, habiéndose citado para el conjunto del archipiélago, aunque existe un mayor número de observaciones en las islas centro-orientales. Durante los últimos años se ha registrado una serie de observaciones fuera de los periodos de paso migratorio, lo que sugiere una nueva tendencia similar a la ocurrida en el sur de España. Estas observaciones se concentran principalmente en el período octubre-febrero, abarcando así todo el invierno, lo que indica la invernada regular y reiterada de la especie en las islas Canarias.

La invernada de rapaces diurnas de mediano y gran tamaño en las islas Canarias es muy poco conocida hasta el momento. La escasez de aves invernantes de dicho grupo faunístico se debe principalmente a la ubicación geográfica del archipiélago, situado al borde de las principales rutas migratorias.

Así, Aquila pennata puede ser considerada como invernante regular escasa en las islas centro-occidentales, e incluso residente parcial en muy bajo número en algunas de ellas, como ocurre en Gran Canaria, Tenerife y La Palma. Estos datos de invernada y sedentarismo parcial pueden corresponder al comienzo de un proceso de colonización del archipiélago, quizás relacionado con el cambio climático a escala global.

JUAN JOSÉ RAMOS
Birding Canarias. C/. Doctor Jordán, 11
C.P. 38470. Los Silos, Tenerife, islas Canarias (España)
jramos@birdingcanarias.com 

BOTSWANA Y ZIMBABWE

En los posts anteriores hemos visto las poblaciones de Calzadas de África Meridional (Sudáfrica y Namibia). Para terminar con este tema, comentaremos los otros dos países donde se localizan calzadas. Bostwana en África Meridional y Zimbabwe en África Oriental. La presencia en estos dos países de Calzadas no son registros reproductivos sino de migraciones e invernadas. Dentro de esta parte de África, podemos resumir las poblaciones de Calzadas de la siguiente forma:
  1. Sudáfrica: Una población de 702 parejas nidificando en acantilados. Empiezan su época reproductora en el mes de septiembre (primavera austral), es decir, están en el inicio de sus puestas mientras que la calzadas de nuestras latitudes están pasando el invierno en África. En época no reproductores se desplazan a Namibia y Angola.
  2. Namibia: Una población estimada de unas 20 parejas. También nidifican en acantilados. Inician su reproducción casi 3 meses antes que las poblaciones de Sudáfrica; en el otoño austral, es decir, al mismo tiempo que comienzan las puestas en nuestras latitudes.
  3. Bostwana y Zimbabwe: Las calzadas que se visualizan en estos dos países son las procedentes de Sudáfrica, Namibia y las procedentes de Eurasia. Están en estos países desde noviembre a marzo.

CALZADAS DE NAMIBIA

No dejaran de sorprenderme. Ando estos días buscando alguna foto de un nido de calzada en roquedo, acantilado... como las parejas que nidifican en Baleares o la población de Sudáfrica. Nada de nada por ahora excepto una que me ha enviado Carlota Viada (SEO/Baleares). 

Ya comentamos que la población de Sudáfrica estaba en torno a las 702 parejas en el año 2000; por el contrario la población en Namibia está considerada En Peligro

Localizo la siguiente referencia de Simmons R.E. y Brown C.J. (2006). Birds to watch in Namibia: red, rare and endemic speciesNational Biodiversity Programme, Windhoek, Namibia. En este libro podemos leer que la población reproductora en Namibia ocupa una extensión de 70.700 km2. Se tienen anotadas observaciones en varios puntos del país, estimándose una población cercana a unas 20 parejas. 


Mapa de localización de Norte a Sur de enclaves de nidificación de Águilas Calzadas en Namibia: Parque WaterbergSpitzkoppe, Bukkaros y Noordoewer 
Se piensa que la reproducción de la especie se produce cuando las lluvias son favorables. En cuanto a nidos seguros son 3 en el Parque Waterberg aunque hay otros sospechosos en Spitzkoppe, en el río Orange en torno Noordoewer y probablemente en otros inselbergs (relieve aislado (colina o pequeño macizo) que domina significativamente una llanura o una meseta subhorizontal)
Spitzkoppe (Namibia): Inselberg y pedimento
Es posible que los nidos se pasen por alto ya que son pequeños y porque los ubican detrás de pequeños arbustos. El puesta normal es de 2 huevos y el éxito reproductivo en Namibia es desconocido (en Sudáfrica es de 1 pollo). La dieta está basada en aves (55%), lagartos (33%) y roedores (13%).

Fotografía: Brukkaros Crater (Namibia)
Mirando por Internet datos de las poblaciones del sur de África, localizo dos artículos sobre las Calzadas en Namibia. Os resumo:

El primero de ellos es del 2007 titulado "Breeding Booted Eagles at Brukkaros, Namibia" de Rob Simmons y Phoebe BarnardEl artículo habla de una pareja de Águilas Calzadas criando dentro del Cráter Brukkaros!!! Alucinando. Por lo que he leído, es la segunda cita de nidificación de Calzadas en Namibia. La otra cita era de 1983 en Waterberg Plateau. En el cráter nidifica en roca protegido por una higuera. Os pongo aquí abajo la foto de los pollos ya volanderos. En el artículo compara la población de Namibia y Sudáfrica en cuando a las fechas de puesta y crianza. La fecha media de puesta en Namibia era sobre el 3 de junio; en esta segunda cría en Brukkaros es más temprana (mes de mayo); 3 meses antes que en Sudáfrica!!! 

Analizando las egagrópilas debajo del nido donde se posan, se determina que son los Ratones de Rayas (Rhabdomys pumilio) la presa principal. Las abundantes lluvias en esta zona de Namibia se producen en más tarde que en otras zonas del país. Gracias a estas lluvias, se produjeron grandes cantidades de semillas lo que provocó una alta densidad de estos roedores. Este hecho, unido a la presencia de agua en el interior del Cráter, es lo que permite la presencia de las Calzadas en esta zona y con esas fechas de inicio de la puesta.

Ratón de Rayas (Rhabdomys pumilio)
El segundo escrito por Brown (1988) es relativo a la "Dieta de la Calzada en Waterberg Plateau Park". Las presas que capturan van desde los 25 a los 600 gramos. Las especies que identifica son: Tórtola del Cabo (Streptopelia capicola), Francolín de Pico Rojo (Pternistis adspersus), Francolín Hartlaubi (Pternistis hartlaubi), Paloma de Guinea (Columba guinea), Tórtola Senegalense (Streptopelia senegalensis), Inseparable de Namibia (Agapornis roseicollis), Estornino Pálido (Onychognathus nabouroup) y Pipits (Anthus sp.).

En vista de esta alimentación, las Calzadas de Namibia se ajustan a la dinámica poblacional de estas especies y comienza las puestas en el mes de mayo y junio, es decir, en pleno otoño austral. Entre 2-3 meses antes que las Calzadas de Sudáfrica las cuales comienzan en septiembre (primavera austral) sus puestas.

jueves, 29 de septiembre de 2016

RESINEO SI PERO SIN NIDOS

En el año 2000, publiqué en la Revista Ardeola junto a Javier Viñuela, un artículo titulado "Efectos de la Gestión Forestal sobre el éxito reproductivo del Aguililla Calzada Hieraaetus pennatus en el Valle del Tiétar". 

En este artículo pretendíamos ver la influencia de la Gestión Forestal y la Meteorología en el éxito reproductor de la Calzada en el área de estudio. Una de las prácticas que se practicaban en esta zona de Ávila, era el resineo de los pinos resineros. Práctica, que junto con la corta de pinos, entresacas y ganado, sacaban adelantes las economías locales. Fruto de ir revisando nidos y nidos de la especie durante años en estos municipios, encontré algún pollo caído debajo de nidos que estaban siendo resinados, También noté que con sólo tocar el tronco de un pino con nido,la hembra salía apresurada del nido. 

Estos hechos nos demostraron que el resinar el pino del nido, podía provocar que la hembra pisara los huevos que estaba incubando o tirará fuera del nido a algún pollo, los cuales están entre las patas y el cuerpo de la hembra cuando son pequeños. El resineo empieza en primavera las primeras tareas de limpieza, apertura de caras, rascado... De ahí que sea un momento crítico.

Tres trabajadores proceden a preparar los pinos para montar el equipo resinero. Foto Ch.S.
En vista de esta situación se habló con los resineros de la zona (El Arenal y Guisando) para explicarles la situación y para que dejaran el árbol del nido sin resinar. Un solo pino no suele ser un gran ingreso pero aún así se le daba la opción de abrir otro pino en ese rodal.

Las medidas que se propusieron en ese artículo fueron las siguientes:
  • No resinar nunca el árbol del nido. En el caso de que la zona se vaya a resinar por primera vez, dejar un rodal de al menos 50 metros alrededor del nido sin resinar. De esta forma las Águilas Calzadas irán familiarizándose con el resinador, y poco a poco podrá ir reduciéndose ese rodal.
  • En el caso de que se haya caído el nido, no se resinará ni se cortará alrededor de 100 metros del árbol que soportaba el nido, ya que el Aguililla Calzada suele reconstruir los nidos, pero para ello necesita un mínimo mantenimiento de la zona donde se encontraba, y tranquilidad durante la fase de construcción.
Estas medidas se pusieron en marcha con la ayuda de Marcos González, Agente Medioambiental de Guisando en esos momentos, en su termino municipal.Antonio el resinador aceptó bien las indicaciones, más aún cuidaba el nido del águila, nos contaba si veía alguien cerca... Decía que le hacían mucha compañía en el monte. Hasta el pequeño perro que tenía se sentaba debajo del nido de la calzada. Y de esa forma, se podía compaginar la Conservación y la Explotación Forestal.Un ejemplo.

NIDOS ARTIFICIALES DE CALZADAS

El Valle del Tiétar es una de las zonas donde la Gestión Forestal es muy intensa, en especial las entresacas de pinos. Los responsables del marcaje de la corta, en algunas situaciones por falta de tiempo, otras por desconocimiento o por dejadez, no localizan los nidos de calzadas y terminan por cortarse o por cortar muy cerca de ellos con el consiguiente abandono del territorio. Una de las propuestas que hicimos y que pusimos en marcha, fue la colocación de nidos artificiales en aquellas situaciones en las que se caía el nido original. De esa forma, intentábamos mantener a la pareja en su mismo territorio cuando llegara en primavera. También tengo que decir que estas actuaciones son posible cuando hay expertos en rapaces trabajando conjuntamente con Agentes Medio ambientales.

En el año 1997, asistimos a la caída de un nido que estaba sobre un pino resinero que se secó al caerle un rayo en la temporada 1996. Ya conocíamos a esa pareja en ese año. Había terminado ya la temporada de cría del 97. Al final en ese otoño con las lluvias terminó por caerse el pino. La idea fue la de construir con esos materiales uno cerca de donde se había caído el pino. Esta misma técnica la realizamos en otros dos territorios más donde los nidos habían caído por su peso.

Los años de construcción de los nidos artificiales fueron 1998, 2001 y 2002. Gracias a la ayuda de Manolo Cerdán (naturalista seguimiento de Cigüeña Negra y Águila Imperial Ibérica en el Tiétar) y Marcos González (Agente Medioambiental de Guisando en esos años), pudimos construir las plataformas.

Fotografía: Ignacio S. García Dios
Marcos González (Agente Medioambiental de Candeleda) y Javier de la Puente (SEO/Birdlife)
Las plataformas se construyeron entre los meses de enero y febrero. Se siguió el patrón de construcción de los nidos por parte de las calzadas, ubicando los nidos en la horquilla o pegado al tronco del árbol. También se procuró que pudiera ser bastante accesible el nido a la hora de entrar o salir los miembros de la pareja.

Se utilizaron los materiales presentes en los alrededores del nido de la misma forma que lo hacen las calzadas. Los materiales utilizados fueron brezos, escobones y pinocha. En aquellos casos en que se pudo, se colocó el nido caído encima de la plataforma. Se ataron todos lo materiales utilizados con cuerdas.

La distancia de las plataformas a la ubicación original del nido, osciló entre 10 y 30 metros siempre buscando que la plataforma pudiera ser visualizada desde el emplazamiento anterior.

Para asegurar que las parejas estuvieran tranquilas y no desconfiaran, sólo nos aproximamos una vez al final de marzo o principios de abril para confirmar la presencia de las calzadas.Ya no se volvió a acceder a los nidos hasta que teníamos certeza por las fechas de puesta que la hembra estaría echado. Y así  fue. Los tres nidos fueron aceptados por las parejas y comenzaron la crianza. 

El primer nido sacó dos pollos ese año 98 y ha seguido criando en ese nido. La segunda pareja también sacó dos pollos en 2001 y la tercera pareja sacó adelante 1 pollo en el 2002 (sólo había puesto un huevo). 

Estas experiencias nos demuestran como el conocimiento de una especie y el trabajo conjunto con cabeza, puede dar resultados espectaculares con escaso coste.

NIDOS DE CALZADAS

Los nidos de calzadas, en caso de no haber alteraciones en sus territorios, serán muy probablemente utilizados año tras año. Por lo general, la calzada buscará un árbol robusto, maduro, con buen diámetro y si es posible ahorquillado donde colocar las ramas que soportarán el nido. Este pinos ahorquillados son aquellos que han perdido la guía terminal y que se han dividido en tres o cuatro ramas gruesas.

En el Tiétar Gredos la gran mayoría de los nidos que controlo están ubicados en Pino Resinero (Pinus pinaster). Hay algún caso que han seleccionado un Pino Laricio (Pinus nigra), Encina (Quercus ilex) o Alcornoque (Quercus suber). En la zona de La Moraña (norte de Ávila) todos en pino resinero.  En otras zonas de España utilizan eucaliptos, robles, hayas e incluso en arboledas fluviales. 


FOTOGRAFÍA: Ignacio Santiago García Dios
Hábitat típico del Águila Calzada en las estribaciones de Gredos en Guisando (Ávila).
Bosque de Pino Resinero (Pinus pinaster) con sotobosque de Helechos, Escobones...
Recordar que en Baleares nidifica en roquedos (Garzón, 1974; Pérez Chiscano, 1974; Viada, 1996) al igual que la población de Sudáfrica. En Mallorca el 71% nidifica en roca, el 28% en pino carrasco (Pinus halepensis) y 1% en encina (Quercus ilex). En Menorca es el 64,3% las parejas que nidifican en roca (Viada y De Pablo, 2009). Existe alguna cita de nidos en roca en la población peninsular siendo casos excepcionales (Gragera Díaz, 1994).

Fotografía: Gabriel Bernat©
Se pueden localizar territorios tanto en valles como en laderas de montaña, registrándose desde el nivel del mar hasta los 1.500 m de altitud en Palencia (Jubete, 1.997) o los 1.700 m de Guadarrama (Díaz, 2005) y posiblemente Sierra Nevada (Gil et al., 2000).

A diferencia de otras especies como la Culebrera Europea (Circaetus gallicus), la calzada apoya el nido al lado del tronco del árbol o en la horquilla central por debajo de la copa. En el Valle del Tiétar también hemos localizado parejas que han utilizado nidos de otras especies para ubicar sus nidos en ramas laterales. Estas parejas luego nos cuesta la vida poder hacer un seguimiento de sus puestas, nidadas... Pero lo más curioso son la detección de nidos de calzadas encima de lo que llamamos deformaciones o nidos de bruja de pinos. Es una enfermedad que sufren los pinos causados por bacterias conocidas como fitoplasmas. Hemos tenido varios casos en estas deformaciones que localizamos por casualidad al tocar el tronco del pino.

Escoba de Brujas utilizados como soporte de nidos de rapaces
Otros casos curiosos que hemos observado ha sido una pareja de calzadas que tenía ubicado el nido en un pino que alcanzó un rayo. Siguieron criando en dicho árbol hasta que se cayó al estar seco. Otro caso curioso fue la pareja que compartía árbol con una pareja de Cigüeña Negra (Ciconia nigra) debajo y con un Alcotán Europeo (Falco subbuteo) que esperaba a que la Calzada terminara su cría para utilizar el nido.

Los nidos van aumentando de tamaño año tras año hasta que terminan por colapsar y caer debido al peso excesivo, tormentas, rayos... En esos momentos es cuando las calzadas buscaran alternativas utilizando nidos antiguos de otras especies dentro de su territorio, o deberán construir uno nuevo. Una de las técnicas que en el siguiente post os comentaré, es la construcción de nidos artificiales para las calzadas.

Por lo general, los nidos están ubicados en el interior del bosque. Controlan desde el nido los accesos de personas y/o depredadores así como las vías de comunicación. Alrededor de los nidos, los adultos ubican sus posaderos donde comen, descansan, preparan las presas, regurgitan las egagrópilas así como controlan a los pollos.También hay casos extremos donde localizamos un nido aislado al lado de una pista forestal. Son casos excepcionales y donde el ave controla muy bien los accesos o sitios donde no se puede acceder al ser fincas cerradas. Las labores principales de la mejora del nido y forrarlo son llevadas a cabo por la hembra. Alguna vez he observado a algún macho llevar a un nido alguna rama ya cuando estaban los pollos.


Fotografia: Juan Pablo Fuentes©
Los nidos pueden estar a una altura del suelo variable. Conocemos nidos ubicados a una altura de 5 metros y otros que sobrepasan los 20 metros y se nos queda corta la escala de acero para acceder a ellos. En Bizkaia la altura del nido en el árbol es de 15,3 m. de media (Zuberogoitia et al., 2011).

Fotografía: Eduardo Noguera©
Cuando accedemos a los pinos una vez que la puesta está completa, tomamos sus medidas. Suelen estar muy bien construidos. Al llegar están planos pero cuando ya están preparados para la puesta, los han levantado con ramas por lo bordes, sobretodo las orientaciones dirigidas hacia una pista, abierto... Están muy bien forrados con pinocha verde y fresca, algunos con hojas de alcornoque, madroño, roble melojo, labiérnago... Constantemente están las hembras reponiendo la pinocha. Son nidos muy limpios donde no se acumula comida ni restos vegetales secos.

ÚLTIMO DATO: Revisando mis cuadernos de campo, he localizado una cita del 19/04/99 donde recojo que al subir a un nido en Ramacastañas (Ávila) encontramos corteza de pino resinero muy machacada debajo de los huevos. El borde forrado de pinocha y madroño.

De la medición de 47 nidos medidos en El Valle del Tiétar obtuvimos una longitud máxima media de 95 cm. y de anchura máxima media de 78 cm. También medidos las dimensiones del cuenco donde la calzada colocará los huevos y donde estarán los pollos los primeros días. Las dimensiones medias de los cuencos fueron 28 x 25 cm. y 6 cm. de profundidad mediaEl tamaño medio del nido en Bizkaia es de 72,5 cm de diámetro y 27,5 cm de grosor (Zuberogoitia et al., 2011).

Fotografía: Isra Yáñez©
El por qué de los cuencos en los nidos es fácil de adivinar. En primer lugar, proporcionan una colocación ideal de los huevos para no caerse, facilita a la hembra colocar encima de los huevos su pecho y el resto del cuerpo por fuera del cuerpo y mantiene mejor la temperatura de los huevos evitando los vientos y el frío. Durante los primeros días del nacimiento de los pollos el cuenco sigue existiendo. El motivo es para que los pollos estén en su interior más protegidos de las condiciones meteorológicas externas y también para que los pollos no sufran malformaciones en las patas si el nido fuera plano; en esos primeros días las patas de los pollos no podrían soportarlo de pie y terminarían por abrirse las patas.

En los siguientes posts hablaremos de la instalación de nidos artificiales realizados en el Valle del Tiétar (Ávila).

TERRITORIOS OCUPADOS

Ayer nos quedamos con la llegada de las calzadas al territorio y la colocación de la rama encima de la plataforma plana del nido como una forma de señalizar la ocupación de éste. También hablamos de la fidelidad de los individuos de la pareja a su territorio.

La migración prenupcial es una migración más lenta que la otoñal en la calzada como se demuestra en el artículo de Mellone et al. (2015). De esta forma, las calzadas llegarían a sus territorios en mejores condiciones para defenderlo y para gastar menos tiempo en alcanzar un estado óptimo corporal antes de la puesta.

Fotografía: Stephen Daly©
Nada más llegar las calzadas a nuestras latitudes van directamente a sus territorios. De mis observaciones, son los machos los que llegan primero a dichos territorios. Ya hemos comentado, que en esos primeros días son bastante discretas. No comienzan todavía ni los vuelos territoriales ni los vuelos nupciales. Esperan la llegada de la hembra y tienen como objetivo recuperarse del viaje, establecer la unión de ambos, revisar el hábitat de su territorio, ocupar su nido... 

El Águila Calzada es una especie que se caracteriza por emitir sonidos con elevada frecuencia, sobre todo en el periodo de prepuesta. Fuera de la época reproductora generalmente es una especie silenciosa (Brown et al., 1982). Cuando visitamos los territorios que conocemos durante años donde han criado las calzadas a finales de marzo y principios de abril, oímos el grito o canto de contacto entre la pareja “bi-bi”, silábico, con la primera sílaba de tono algo más alto que la segunda. Como valor presencial, las Calzadas también podrían utilizar el “kli-kli-kli…”, de tres o cuatro sílabas de igual entonación. 


Es una especie que tiene por lo general un sólo nido en su territorio. Es una buena constructura de nidos; son grandes y espaciosos. A veces puede utilizar nidos de Azores Comunes (Accipiter gentilis) y de Busardo Ratonero (Buteo buteo) pero prefiere los construidos por ella que podrá utilizar año tras año. En el Tiétar y Gredos la gran mayoría de los nidos que controlo están ubicados en Pino Resinero (Pinus pinaster). Hay algún caso que han seleccionado un Pino Laricio (Pinus nigra), Encina (Quercus ilex) o Alcornoque (Quercus suber). En la zona de La Moraña (norte de Ávila) todos en pino resinero. 

Existe una correlación significativa entre la probabilidad de ocupación del nido del año anterior y la distancia a la pareja reproductora más cercana de calzada, azor común o busardo ratonero (Pagán et al., 2004). La ocupación de territorios se relaciona con el éxito reproductivo previo. Otras variables que también condicionan la probabilidad de ocupación son la distancia al nido más cercano, posición del nido en la pendiente de los valles y la distancia al fragmento forestal más cercano (Martínez et al., 2006b). Es muy importante, y así se recomienda a la Junta de Castilla y León, evitar la alteración del hábitat del territorio de la calzada como indicamos en el artículo publicado en Ardeola sobre la Gestión Forestal. La eliminación de sotobosque en los alrededores del territorio, entresacas, resineo del árbol del nido... deben evitarse en un perímetro de seguridad. Cualquier alteración de ese entorno conllevará el abandono del territorio y el traslado o reubicación de la pareja.

La probabilidad de reocupación del territorio depende del éxito reproductivo durante el año anterior, siendo 0,73 en caso positivo y 0,41 en caso de fracaso reproductivo (Jiménez-Franco et al., 2013).

El patrón de asentamiento territorial, según un estudio realizado en Murcia a lo largo de 15 años, muestra que la tasa de reocupación (74,1%) y el establecimiento en territorios antiguos (23,3%) son mayores que la tasa de creación de nuevos territorios, (2,52%). Cuando las parejas se establecen en territorios antiguos, hay un patrón más bajo de construcción de nidos (10%) que de uso de nidos viejos (89.97%). La tasa de construcción de nidos es menor en casos de reocupación que en nuevos asentamientos en territorios antiguos. El éxito reproductivo no aumenta con la reutilización de nidos aunque es mayor en parejas nuevas cuando construyen nidos nuevos que cuando reutilizan nidos viejos (Jiménez-Franco et al., 2014).

El águila calzada tiene en Murcia una tasa media de construcción de 0,13 nuevos nidos por año (Jiménez-Franco et al., 2014b). La probabilidad de reutilización de nidos en Murcia es mayor en águila calzada que en ratonero y azor. De media, un nido es utilizado por águila calzada 3,32 años. El 17,8% de los nidos son utilizados alternativamente en otros años por otras especies. De ellos, el 14,7% son utilizados por calzada y por ratonero común y el 1,9% por calzada y azor (Jiménez-Franco et al., 2014b). En el Valle del Tiétar conocemos nidos que se siguen utilizando año tras año durante décadas. En África meridional se tienen citas de nidos utilizados durante 28 años (Hockey, 2005).

Importante proporcionarles tranquilidad a las parejas en sus territorios para que descansen y comiencen a arreglar sus nidos. También dejar un perímetro de seguridad donde la gestión forestal, actividades recreativas... se regulen y se controlen. Hay que evitar las molestias en estos momentos sobre todo en época de mal tiempo, con lluvia y viento, ya que a veces les cuesta a las calzadas salir volando por dentro del pinar mojadas cuando deben estar tranquilas.

FUNDACION SIA NACIÓN COMANCHE

Y el mayor vuelo que han dado las Águilas Calzadas ha sido el traslado de varios ejemplares desde España hasta Estados Unidos. Han sido 14 ejemplares entre Culebreras Europeas y Águilas Calzadas irrecuperables que servirán para el proyecto de conservación y reproducción de rapaces africanas. Han colaborado Iberia, Fundación Aquila y la Fundación Sia Nación Comanche de Oklahoma. Os dejo aquí el enlace de la noticia.



miércoles, 28 de septiembre de 2016

CALZADA FO EN INDIA

Antes de ir a la cama, he localizado esta página de Nueva Delhi (India) donde he encontrado la foto de una Águila Calzada (Aquila pennata) FO capturando una presa. La autora es Rathika Ramasamy.


Rathika Ramasamy's Wildlife Photography: Wildlife Moments &emdash; Booted Eagle (Aquila pennata)_D4R3388

Rathika Ramasamy's Wildlife Photography: Wildlife Moments &emdash; Booted Eagle (Aquila pennata)_D4R3372

PRIMAVERA: LLEGADA DE LA PRINCESA

A mediados de septiembre, las Águilas Calzadas nos han ido dejando. Ya hemos visto que algunas de ellas van a pasar el invierno a Andalucía y Levante. Otras pocas puede ser que pasen al sur de Francia (Camarga) e Italia y opten por cruzar por el Estrecho de Messina. Otras por el contrario optaran por el Estrecho del Bósforo (poblaciones de europa del este). La gran mayoría de las nuestras van a pasar a África cruzando el Estrecho de Gibraltar con una fecha media de paso del 16 de septiembre. Este paso postnupcial puede durar hasta 26 días. El tema de la migración ya lo veremos en futuros posts del blog.

La Calzada se ha considerado siempre como una especie migradora transahariana, es decir, una especie que llega a cruzar el desierto del Sáhara para llegar a sus cuarteles de invierno. Los países que va cruzando son Marruecos, Argelia, Mauritania y Mali hasta llegar a sus cuarteles de invernada en Guinea, Sierra Leona, Nigeria, Níger... 

Nº de aves anilladas en España recuperadas por países
La Calzada que llegó más rápida a estas zonas tardó 16 días y partió desde Castellón. La que tardó más fue un macho de Badajoz que empleó 35 días en llegar a Nigeria. En esas zonas pasarán nuestro otoño e invierno y no será hasta la primavera cuando podamos volver a verlas.

Rutas migratorias y cuarteles de invernada de individuos de Calzada
equipados con emisores GPS en Ávila y Badajoz
El Águila Calzada llega a nuestras latitudes desde sus cuarteles de invernada entre mediados del mes de marzo hasta mediados del mes de abril (Iribarren y Rodríguez Arbeola, 1988; Del Hoyo et al., 1994; García Dios y Viñuela, 2000; Bosch, 2003; Martínez et al., 2005). En el caso del Valle del Tiétar la cita más temprana fue el 21 de marzo en las zonas bajas de Guisando (Ávila). En Navarra, Iribarren (1988) hablaba de fechas de llegada entre el 2 y el 6 de abril. En Madrid, Díaz (2006) habla de los primeros días de abril. En Cataluña, Bosch (2003) cita como fecha de llegada de los individuos a sus territorios entre la última semana de marzo y la primera quincena de abril. En Murcia el periodo de llegada fuerte, según José Enrique Martínez, sería entre el 20 de marzo y el 10 de abril.

Según Mellone et al. en el artículo publicado en la Revista Bird Study en 2013 titulado "Migration routes and wintering areas of Booted Eagles Aquila pennata breeding in Spain", la fecha media de partida de esos cuarteles de invierno fue el 16 de marzo y la fecha media de llegada a sus territorios fue el 6 de abril; 29 días empleados en el viaje de vuelta a España (prenupcial). Volaron de media al cabo del día unos 191,7 kilómetros con un valor máximo del individuo de Castellón que recorrió 449 kilómetros en un día.

Durante los primeros días después de su llegada, cada miembro de la pareja por su cuenta, permanecen dentro de su territorio recuperándose, revisando el nido del año anterior, comprobación del hábitat de cría, etc. Un indicio claro de la ocupación del nido es la colocación de una rama verde del material utilizado para su forraje (Newton, 1979). En el Valle del Tiétar la presencia de una rama de pinocha encima del nido de la pareja, es una prueba de la aceptación del nido. Se visualiza muy bien ese indicador ya que los nidos después de la temporada anterior, y del paso del otoño-invierno, la plataforma del nido es plana, no tiene cuenco.

Fotografía: Isa Yáñez©
Durante estos primeros días, se dedican principalmente a recuperarse. Las hembras en esos  momentos todavían cazan predando sobre presas grandes como la paloma torcaz. Son muy discretas escuchándose de vez en cuando cerca del nido su característico canto. En estos primeros momentos, es de vital importancia no molestar a la pareja con visitas, trabajos... porque si ven interferencias optarán por abandonar la zona.

Fotografía: Juan Pablo Fuentes©
Aunque se piensa que la pareja puede permanecer estable, existen datos sobre sustituciones de algunos de los miembros. En Guadarrama ese porcentaje ha variado entre el 10,5-15,5 % (Díaz, 2006). En La Moraña (norte de Ávila), a partir del año 2008 empezamos a marcar con marcas de patagio a adultos reproductores. Los años siguientes se demostró la gran fidelidad a su territorio de los individuos marcados. En las temporadas 2009 y 2010, las hembras repetían en sus territorios y en sus mismos nidos. 

Fotografía: Javier de la Puente©
Macho de Calzada FC anillado en Madrigal de las Altas Torres (Ávila) el 09/08/2008
con marcas de patagio y anilla metálica número 8018592
Macho de Calzada FC anillado en Madrigal de las Altas Torres (Ávila) el 09/08/2008
con marcas de patagio y anilla metálica número 8018592
En vista de estos datos, tendremos que esperar casi 6 meses para oír a nuestras calzadas y verlas volar por nuestros montes. Veremos volar a la Princesa del Bosque!!!

HÁBITAT DE LA CALZADA

En lo referente al hábitat del Aguililla Calzada hay que distinguir entre el área donde ubica su nido y que defiende frente a otros competidores (área de nidificación, territorio) y el área que utiliza para cazar.

Fotografía: Juan Pablo Fuentes©
En cuanto al hábitat de cría, la Calzada no puede ser calificada como una especie típicamente forestal (Pagán et al., 2004). La Calzada puede nidificar en pequeños bosquetes aunque utiliza grandes masas de arbolado si están disponibles (Campión y Donázar, inédito; Suárez et al., 2000). Por el contrario, otros autores establecen que el área mínima de una pareja de calzadas no debe ser inferior a 100 ha (Tucker y Evans, 1997). En Cataluña nidifica preferentemente en pinares de pino laricio mayores de 5 ha (Bosch i Prat, 2011).

La población de las Islas Baleares puede ser calificada de excepcional ya que prefiere los roquedos para ubicar sus nidos como hace la subespecie de Sudáfrica.

Cada vez es más frecuente que la Calzada ubique sus nidos en pequeños bosquetes cercanos a los pueblos o ciudades. En estos años he localizado nidos en los sotos fluviales en las afueras de la ciudad de Ávila y en Valladolid. Son lugares de cría tranquilos, sin molestias y sin acceso de personas. Esta tendencia parece que se produce en poblaciones con altas densidades de pareja; por ejemplo, en Cataluña (Bosch, 2005) las Calzadas seleccionan el hábitat de nidificación lo más lejos posibles de viviendas habitadas.

Por el contrario, en Cataluña prefiere nidificar lejos de casas aunque tolera que haya carreteras y pistas. Nidifica en bosques grandes y densos de pino negro y la orientación del nido se sitúa hacia el norte, lo que puede estar relacionado con la dirección del viento, la altitud y quizás la radiación solar (Bosch et al., 2005; Bosch i Prat, 2011). Orientan en Cataluña los nidos hacia el norte, aunque en altitudes superiores a 1.000 m los nidos tienden a orientarse hacia el sur (Bosch i Prat, 2011). La orientación de los nidos en Cataluña diverge 156º de la dirección dominante del viento (Bosch i Prat, 2011).

En la península ibérica ocupa infinidad de hábitats forestales con la única condición de que el paisaje en dichas áreas sea en mosaico (Iribarren, 1975; Jordano y Torres Esquivias, 1981; Tucker y Evans, 1997; Sánchez-Zapata y Calvo, 1999) evitando grandes zonas desarboladas. Se ha comprobado una correlación positiva entre la densidad de Calzadas y el índice de fragmentación del hábitat en Navarra (Campión y Donázar, inédito).

El desarrollo urbano en paisajes en mosaico de la Sierra de Guadarrama afecta positivamente al Águililla calzada, probablemente debido al incremento en la disponibilidad de sus presas potenciales (Palomino y Carrascal, 2007).

Podemos encontrarla desde pinares costeros de Cádiz (Ceballos y Guimerá, 1992), pinares de pino silvestre en la Sierra de Guadarrama (Díaz, 2005), pinares de pinos resineros en la Sierra de Gredos y valle del Tiétar (García Dios y Viñuela, 2000), formaciones de pino salgareño en Cataluña, encinares adehesados como en el centro peninsular (Díaz et al., 1994), alcornocales (Urios et al., 1991), bosques de quejigo y melojo, cultivos de castaños, sotos fluviales (De Juana, 1989), hayedos mixtos (Iribarren y Rodríguez Arbeloa, 1988) y eucaliptales (Suárez et al., 2000).

Se localizan nidos desde el nivel del mar hasta más de 2.000 metros (Ferguson-Lees y Christie, 2001).

Pinares de la Sierra de Gredos
Diversos estudios han querido definir que variables son las que determinan la presencia o ausencia de la Calzada en un determinado hábitat. Poirazidis et al. (1996) determinaron seis variables significativas: diámetro del árbol, densidad del ramaje, localización de ladera, estadio de desarrollo, densidad de la cobertura y hábitat de borde. Suárez et al. (2000) establecieron su modelo usando cinco variables como la longitud de carreteras o pistas no asfaltadas, longitud de líneas eléctricas, porcentaje de marismas, porcentaje de alcornoques y distancia a la construcción aislada más cercana. Sánchez-Zapata y Calvo (1999) determinaron que la proporción de cobertura forestal y la cantidad de habitat de borde entre el bosque y la superficie agrícola eran muy buenos indicadores para predecir la densidad de calzadas.

Bustamante y Seoane (2004) han señalado en un estudio realizado en Andalucía que la probabilidad de presencia de Aguililla Calzada se incrementa con la orientación al sur, con bosques densos y con matorrales dispersos. Pagán et al. (2004) determinan que la fidelidad a un determinado territorio puede deberse a la calidad del hábitat y a la edad y experiencia de los individuos reproductores.

En Baleares selecciona en invierno las inmediaciones de humedales y áreas agropecuarias fragmentadas y con cultivos arbóreos. Los pinares son usados en proporción a su disponibilidad y los encinares son evitados (Palomino y Molina, 2012).