lunes, 9 de julio de 2018

No pudieron los disparos... pero si la Trichomonas...

Este viernes pasado, siguiendo con mis trabajos de investigación sobre la biometría de la especie así como su plumaje y causas de entrada de calzadas en Centros de Recuperación, visité al CRAS de Valladolid ya que me llamaron porque había entrado una calzada muerta. Procedía del Parador Nacional de Gredos, en Navarredonda (Ávila), cara norte de la sierra de Gredos, Parque Regional de la Sierra de Gredos. Me da más rabia e impotencia, cuando las calzadas proceden de la provincia de Ávila, ya que es la zona donde he trabajado desde 1996 con la especie. Me duele más. 

El individuo en cuestión era un macho adulto de morfo claro. En principio, fue recogido el 24/06/2018 en el Parador. Como es lógico, y debido a la falta de medios de la Administración, no todas las provincias pueden tener un Centro de Recuperación. En Castilla y León están en Burgos y Valladolid, por lo tanto se llevan los individuos muertos o que deben ser tratados, cuando se dispone de un medio para trasladarlo. Pregunté por las causas de mortalidad. Me enseñaron una radiografía del individuo en cuestión, en el cual se podían ver varios perdigones incrustados en su cuerpo (húmero, radio-cúbito, cadera, cráneo). Podría parecer que la causa sería muerte por disparo. Pero después de manejar al ejemplar, no detecté ninguna rotura de huesos a causa de los perdigones, ni pérdida de plumas, ni quemadura al entrar, ni orificio de entrada o salida... Siguiendo con el examen corporal del animal, pude ver una fractura en el extremo del pico. Tampoco le incapacitó a la hora de intentar desgarrar trozos de las presas porque presentaba algunos restos de pelo en el pico. 

FOTOGRAFÍA: Ignacio S. García Dios
Lo extraño fue el examen del interior de la boca. En ese momento, vi la lengua como seca, atrofiada... y unas lesiones, úlceras, placas menores de 1 cm de color blanco por la cavidad bucal. Me acordé de unas fotografías que me envió Lluís Parpal del Centro de Recuperación de Mallorca de una hembra de segundo año que presentaba los mismo síntomas en la lengua y que fue diagnosticado como enferma en Trichomonas gallinae. Cuando tomé el peso, me dio solo 510 gramos, muy por debajo del peso normal de un macho. Esto podía confirmar la muerte del animal. La trichomoniasis provoca la pérdida de peso como consecuencia de la imposibilidad de alimentarse el ave al no poder tragar el alimento ya que se produce el típico "donuts" en las calzadas, que evita que pueda tragar el alimento. No consiguieron matar a este macho los perdigones, los cuales parece que fueron de un altercado anterior. Fueron asimilados por el ave, no fracturaron ningún hueso, siendo capaz de poder volar y vivir con ellos, incluso uno en el cráneo. Pero, por desgracia, fue la enfermedad, la que hizo que se fuera debilitando y terminar por morir de inanición y caer en el parador. Tenemos que comenzar a estudiar con más detenimiento la influencia de esta enfermedad en la especie, y su relación con la dieta de la calzada.

Intermedia

A petición de los usuarios del chat de Rascafría, una imagen de la hembra intermedia. La iluminación en los nidos, además de la óptica, no nos permite a veces determinar bien los tonos de los colores. Lo ideal es ver los plumajes en vuelo, con buena luz... Ya sabéis los que hacéis video, fotografía... que las condiciones de iluminación son muy limitadas, a veces unas pocas horas al día. En vuelo, cuando un buen cielo de fondo, se ven de lujo las diferencias entre intermedias y oscuras.
FOTOGRAFÍA: Captura pantalla WebCam Parc Natural dels Ports (Tarragona, Cataluña)

martes, 3 de julio de 2018

Predación a manos de un búho real

No todo en el trabajo con las calzadas es motivo de alegría, satisfacción, gratificante. Hay situaciones.difíciles, desagradables... que te hacen volver a casa con un sabor agridulce. El viernes fue uno de esos días. Dentro del duro trabajo que estoy llevando a cabo de prospección del terreno para localizar todas las parejas de calzadas de una cuadricula UTM, hay momentos de alegría cuando uno las escucha, las ve y localiza el nido que están utilizando para criar. El viernes localicé uno que tenía buena pinta para ser de calzada. No la vi ni la escuche. El nido es el típico de calzada y presentaba pinocha la cual se estaba ya secando. También pude ver encima del nido algo de plumón, típico de la hembra cuando está echada. No vi nada más en el nido ya que al ser una zona llana es difícil ver lo que pasa dentro del nido. Tampoco escuché a ningún pollo. Tomé las coordenadas y continué la búsqueda. A la vuelta decidí volver a pasar por el nido por si detectaba algo nuevo. Y ya ves si descubrí un hecho desagradable. A una distancia entre 15-20 metros, al lado del pie de un pino, localicé plumas de calzada y lo peor los restos de ésta. Os pongo aquí una de las fotos que hice del hallazgo.

FOTOGRAFÍA: Ignacio S. García Dios - Hembra clara de calzada predada por búho real

Lo que quedaba era la cabeza de la calzada. Unos días antes, había visto por la zona a un búho real que me salió dentro del pinar del suelo. Es el gran enemigo de la calzada unida a la perdicera. La muerte acontecería mientras la hembra estaría echada en el nido. Las suele matar así. Las coge, las echa al suelo y allí las mata. Nunca he visto que las coma allí. En este caso, la mató atacándole el cuello y cortando la cabeza, la cuál desechó. Me la dejó para que pudiera confirmar que ese nido era de calzada. Ademas de la muerte de la hembra, tenemos que unir la perdida de los huevos y pollos cuando un búho  real ataca en estas fechas. En otra zona cercana donde se ha instalado un búho real, el cual incluso ha criado en un nido de calzada, asistimos al empobrecimiento de la avifauna de la zona. Desaparecen las parejas de otras rapaces que estaban criando en años anteriores. Esto es la.naturaleza, predar y no ser predado. Algunas acciones del hombre favorecen a especies como el búho mientras que otras sufren las consecuencias de este incremento de las poblaciones de este gran depredador.