domingo, 14 de julio de 2019

Mi Tuerta

Hay parejas que les coges más cariño que a otras, aunque tengo que decir que todas me parecen únicas. Hace unos días os comenté que había localizado una nueva pareja de calzadas en mi cuadrícula. Me llevó ella un día con su canto a lo lejos a las 09:00. Pero como en los inicios de una relación, la hembra no me lo quiso poner fácil. Me llevó a su nido, pero no a ella. El primer día vi al macho (MC), incansable con 3 presas en una hora y media, y a su pollo, el cual comenzaba a sacar él solo sus primeros trozos de carne. Tarea ésta poco fructífera por ahora. Ella ese primer día, se marchó y ya no volvió. Parece que me dejó al cuidado de su pollo. Volví ayer sobre las 10:15 después de revisar otros nidos, y me volvió a dar plantón. No apareció. Una segunda cita donde no aparecía ella y yo quedaba al cuidado de su prole.

Quería verla, conocer su morfo, ver sus ojos y saber de ella. Pero para ello, tuve que ajustarme a ella, no ella a mi. Esta mañana llegué a las 06:40. Allí estaba ella, esperándome en su nido, tumbado tapando como podía a su pollo. Me miró, me dejó colocar el hide, meterme y disfrutar de ella hasta las 08:51, que se levantó, y se marchó. Estas semanas ya andan las hembras saliendo a cazar. En principio, cazan para ellas, para recuperar su peso después de estos 30 días de crianza del pollo. Además, al dejarlos solos, les ayudan a que pasen hambre, hambre que les llevará a coger las presas que traiga el macho y aprender a comer ellos solos. Sacan poco pero aprenden. Ya llegará ella a la tarde o al final de día para darle de comer, en caso de que no pueda.

Pero mientras la observaba, una hembra intermedia, me he fijado que tenía un problema en el ojo izquierdo. Al meter más zoom en el telescopio, he podido ver que ese ojo lo tiene perdido. No se distinguía ni iris, pupila... era totalmente negro, con una zona más engrosada de color gris oscuro en el centro del ojo. Parecía el ojo de un ratonero, no de una calzada. Éstas son las cosas que más me alucinan de estas calzadas, es capaz de cazar, migrar, volar, criar... con un solo ojo, no dispone de un visión en 3D pero aún así es capaz de cazar y alimentarse. Un caso parecido me comenté Camilo Albert en el Puerto de Tarragona con una calzada que también estaba tuerta y que seguía viva cazando y comiendo palomas. 

Esta es la sorpresa que me deparaba MI TUERTA...


Mar de arena, mar de agua

Tenía esta imagen en la carpeta de descargas a la espera de tener un momento para subirla. La fotografía, excepcional, preciosa... fruto de las manos y sensibilidad de este gran maestro de la fotografía que es Fernando Barrios Partida. Está hecha el 18 de mayo de este año. 

FOTOGRAFÍA: Fernando Barrios Partida

A veces, cuando estoy dentro del hide, a más de 40º C, pasando calor, veo a las hembras, a sus pollos... a pleno sol. Me sorprenden ese aguante ante la climatología adversa, más aún cuando las hembras deben dar sombra a sus pollos en pleno verano, con olas de calor, durante horas y horas. Me imagino a los machos, volando incansables por sus áreas de caza, por encima de los pastos, matorrales... con esas olas de calor, olas que parecen llamas y nos queman. Qué pasaran ellas volando y dándoles en la cara esos vientos ardiendo?

La imagen me encantó. Me puse en contacto con Fernando para ver si me autorizaba a publicarla. Siempre le estaré agradecido por su colaboración a la hora de dejar que publique fotos suyas. 

Esa arena de fondo, ondulante como un mar seco, duro... sin vida, sin dar a la calzada una oportunidad de comer o beber; ella, mostrando sus tonos ocres, camuflándose con el color oro de la arena, como fundida en la imagen. La vemos llegando al Estrecho, afrontando otro reto antes de cruzar el Estrecho, el cual determinará cuando pasarán, cuantas, por dónde... y cuántas, se las quedará el Mediterráneo o Atlántico, como tributo o peaje a su viaje.

Es una vida llena de retos y peligros; de jornadas superadas, de pruebas a superar como el Sáhara y el Estrecho; calzadas fuertes, valientes, decididas... calzadas de arena y agua.


De patagio a maquia

FOTOGRAFÍA: Ignacio S. García Dios
Esta próxima semana, a finales, procederemos al anillamiento con anilla metálica en tarso izquierdo de los pollos de águilas calzadas que van a salir adelante este año en la zona de estudio. La mayoría de los nidos presentan un solo pollo, ha habido reducción de nidadas en muchos de ellos. Los datos de productividad, éxito reproductor, etc., ya los subiré cuando termine la temporada.

Ya os comenté en otro post, que para poder obtener información de cada ejemplar, sin tener que capturarlos para leer su anilla metálica, recurrimos al marcaje alar como uno de los recursos para saber quién es el ave en vuelo, sin necesidad de recaptura. Hasta este año, siempre he marcado con marcas de patagio. Este año me he decidido por las marcas de maquia por varias ventajas que nos proporcionan: facilidad de colocación con crotales, tenazas... rapidez de la colocación, durabilidad de la marca y los caracteres por su termosellado, y sobre todo, la posibilidad de leer los caracteres en vuelo y posada el ave, ya que presenta las marcas de forma ventral y dorsal del ave. Además la empresa suministradora, dispone de una plataforma donde cualquier observador puede introducir los caracteres de las marcas y recibir, tanto la empresa como yo, los datos de la recuperación, observación...

Antes de proceder al marcaje en pleno campo, he estado hoy realizando pruebas de colocación en una calzada muerta. De esa forma, practico la técnica, las herramientas... e ir cogiendo destreza. Aquí os coloco unas imágenes del resultado. Para evitar estrés en el ave, utilizaremos caperuzas de cetrería, camisa/chaleco de inmovilización, refrescamos al ave, uso de desinfectantes...

FOTOGRAFÍA: Ignacio S. García Dios