sábado, 14 de septiembre de 2019

Urbanitas de zonas verdes

Que hay alguna pareja de águila calzada criando en la ciudad de Valladolid, la primera cita de una calzada urbanita, ya los sabiamos ¿no? cuando llegué a Valladolid en el 2014, me di cuenta de la gran afinidad que tiene la especie por los bosques de ribera, presas de ciudad... Gracias a José Manuel Onrubia, conocí a esta pareja urbanita. En 2017, 2018 y 2019 la he visto criar, sacando siempre a un joven. Todos MC, como los padres. 

Criando en una ciudad, tiene muchas ventajas una pareja de calzadas. Soportes para colocar el nido no le faltan, grandes árboles en bosques ribera, pinares, parques... Al mismo tiempo, no tiene molestias ocasionadas por el hombre como las cortas, vehículos como motos, boggies... por debajo del nido. Además, todavía los potenciales depredadores (azores y búhos reales) no están tan introducidos en la ciudad como ellas. Disponibilidad de presas constantes, abundantes, diversas... Climatología muy atemperada. Todo son ventajas? No todo. Desventajas como la presencia de la Trichomoniasis en palomas bravías, tráfico rodado, polución... 

Crían, y como es lógico pensar, también cazan en ciudad. En Valladolid encontramos numerosas y amplias zonas de parques y jardines, zonas verdes, bosques de ribera... donde las presas están disponibles. Uno de los parques bandera de esta ciudad es Campo Grande, donde las palomas, tórtolas, anátidas, urracas... son bien abundantes. El año pasado José Manuel Onrubia me mandó unas fotos de una calzada dentro del parque, secándose después de una tormenta. Fue el 13/09/18. Os pongo abajo alguna foto.

FOTOGRAFÍA: Hembra MC en Campo Grande. Autor: José Manuel Onrubia
FOTOGRAFÍA: Calzada MC comiendo
una tórtola.
Autor: Luis Miguel Magdaleno
Este año, he visto otras fotos de Luis Magdaleno, el cual fotografió con su móvil una calzada el 05/09/19, posada en un árbol dando buena cuenta de una tórtola. Contacté con él y me comentó que hacía muchos años que había estado anotando los contactos de calzadas en Campo Grande, mientras trabajaba por la zona. Tiene una serie de contactos desde 2001 hasta 2011. Qué datos más interesantes!!! Ese primer año, solo detecta calzadas en Campo Grande en abril, agosto y septiembre. En cambio en 2011, estamos hablando de marzo, abril, mayo, junio, julio y octubre. Nos queda por ver el número de días de contactos en esos años para confirmar ese aumento en las observaciones de calzadas dentro del parque y de la ciudad. Pero todo indica, como pasa en otras ciudades como Ávila, Cáceres... que las calzadas han llegado a la ciudad, y lo han hecho para quedarse. 

Una ayuda en el control de plagas urbanas!!!