viernes, 29 de junio de 2018

Una WebCam de una rapaz fascinante

Nuevo artículo sobre la especie y mis vivencias con ella en la página WEB de SEO/Birdlife.

Una webcam de águila calzada instalada por el Parque Nacional Sierra de Guadarrama, se convierte en una herramienta de estudio de la especie

Comencé a estudiar al águila calzada en la primavera de 1996. Una vez finalizada la carrera de biología en la Universidad de Alicante, quería seguir investigando con aves rapaces. Debe ser que la impronta que llevaba en mi interior, la cual surgió y fue fraguándose durante años delante de la televisión con los programas de Félix Rodríguez de la Fuente, me empujaba a seguir investigando con animales. Por este motivo, decidí trasladarme a la sierra de Gredos y el Valle del Tiétar (Ávila) para intentar estudiar alguna especie de las rapaces que había visto en libros, documentales y en mis viajes a Gredos. Durante un par de años estuve cursando los cursos de postgrado en la Universidad Complutense de Madrid. Para afrontar el proyecto de investigación, necesitaba pertenece a un organismo científico, universidad… para tramitar los permisos administrativos, para disponer de una orientación en la investigación… En un principio, comencé a trabajar con Eduardo de Juana de la Complutense; más tarde me trasladé al Museo de Ciencias Naturales de Madrid (CSIC) donde trabajé con Pablo Veiga y Javier Viñuela.
El por qué comencé a estudiar a la calzada fue por diversos motivos. Necesitaba estudiar a una especie sobre la que no se hubiera escrito mucho, una especie con una buena densidad para poder disponer de un tamaño muestral adecuado (mínimo 30 parejas), y por último que los nidos fueran accesibles para observación, acceso para toma de datos, anillamiento, marcaje… En vista de estas premisas, la candidata número 1 era el águila calzada. Se tenía algún artículo publicado de Iribarren sobre fenología, dieta, comportamiento…, y un par de trabajos de Veiga y Nevados sobre la dieta de la especie en sistema central y Almería. Y así empezó todo. Conforme comencé a prospectar el área de estudio, me fui dando cuenta de la belleza de la especie, de la riqueza de sus cantos, de su variedad, de su adaptación al ser humano. Después de 22 años siguiendo a la especie, puede decir a día de hoy, que me sigue cautivando, sorprendiendo, fascinando. Durante esos primeros años, tuve que asistir a situaciones difíciles comenzando por los problemas de conservación que padecía en el sur de Ávila. Para mí todo eso era nuevo. Problemas como la muerte por disparos, cortas de árboles con nido, matarrasas, resineo del árbol del nido, expolio… Hubo que hablar mucho con la Administración Regional y Local, con los habitantes de la zona… para que poco a poco, fueran viendo a la calzada como una especie protegido pero, lo más importante, la vieran como a una especie beneficiosa para el agricultor, al gestor de un coto de caza, ya que elimina a especies que dañan su principal producto, la cereza, además de eliminar individuos enfermos, débiles, etc., de especies como conejos, perdices…
También he tenido momentos difíciles durante las cerca de 1500 horas de observación desde hides de nidos de calzadas en esta zona, sobre todo en lo que respecta al fratricidio. No es fácil ver día tras día, las peleas de los pollos por la comida, ver como un pollo pequeño se debilita hasta que muere o lo mata su hermano, ver como la hembra coge a su cría muerta y la trocea para salvar al mayor… Tampoco es fácil ver como un azor hembra se come a los pollos pequeños, ni encontrarme las alas de varias hembras matadas por un búho real… Pero todos estos momentos malos, todas las horas de calor, lluvia, fría, cansancio… se ven solventadas y olvidadas cuando encuentras un nido nuevo, cuando ves volar a los dos pollos de una pareja, cuando ves retornar a un adulto que he marcado con marcas alares, cuando ves cómo después de 20 años un territorio sigue ocupado… Y, sobre todo, cuando observas una hembra tratar con la delicadeza con que lo hace la hembra de calzadas a sus pollos, como los cuida, como los ceba, como los defiende contra depredadores. 
Águila calzada y pollo ©Antonio Atienza
Águila calzada y pollo © Antonio Atienza
Cerca de 1500 horas de observación desde hides portátiles en primavera y verano en el sur de Gredos. Hay días que ni te apetece, más aún cuando oyes a la chicharra a las 7 de la mañana ya zumbando y piensas: vaya calor que va a hacer hoy. Gracias a las acciones como la de SEO/Birdlife de la instalación de una cámara web en el nido de Rascafría dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, muchas de estas penalidades desaparecen. Pero son muchas más las ventajas de este tipo de iniciativa. Cuando me comentó Javier de la Puente la idea que estaban poniendo en marcha, me pareció fantástica. Me propuso el poder participar en el seguimiento del proyecto y participar en el chat, a la cual como es lógico dije sí. También, como dice Javier, soy adicto a las calzadas. Posteriormente, hablamos con Carlos Hernáezpara formar un pequeño grupo de trabajo y coordinarnos los tres en esta iniciativa.
Un recurso como este es excepcional. Estamos sacando muchos datos de la fenología, biología y el comportamiento de la especie. Algo tan importante como las fechas de llegada a los territorios (fechas, orden de llegada, comportamiento), hemos podido ver cópulas (frecuencia, duración, ubicación, comportamiento), llegamos a ver la puesta de los dos huevos pudiendo determinar hasta el segundo de ese momento, determinamos con exactitud la asincronía de puesta y eclosión, la duración de la incubación de ambos huevos, frecuencia y cantidad de aportes de presa del macho a la hembra dentro de la incubación, participación del macho en el proceso reproductivo, qué tipos de presa trae, comportamientos de defensa del nido ante ataques de azores y arrendajos… Podemos grabar, rebobinar, acercarnos con un zoom, ver pequeños detalles, capturar pantallas para fotografía para posterior análisis y publicación… Hemos llegado a detectar molestias en el nido por parte de visitantes y se ha podido poner en marcha un operativo para evitarlas. Podemos realizar un análisis completo del comportamiento de la familia en cuanto a las cebas, orden, preferencia, duración, agresiones… determinar la fecha en que empiezan a comer solos, empieza a hacer ejercicios de vuelo, ramear…Y al mismo tiempo, podemos ver comportamientos que van más allá de los números. Por ejemplo, el esfuerzo que supone la puesta de un huevo para la calzada, como la hembra ayuda a sus pollos a salir, como presenta al macho los huevos y los pollos, como el macho picotea ligeramente la cabeza de su compañera, como ella limpia a sus polluelos… Esos momentos antes los tenía en mi retina, en mis recuerdos… ahora los tengo en mp4 y puedo enseñarlos y compartirlos con mis hijos Daniel y Jaime, mi pareja Lauri y con el mundo a través de mi blog.
La webcam del águila calzada es un proyecto de la Comunidad de Madrid, que junto con otra cámara de buitre negro (activa desde el 2014)  y de buitre negro se pueden ver en en directo en unas pantallas ubicada en el Centro de Visitantes del Valle de El Paular, en Rascafría, en el Parque Nacional Sierra de Guadarrama, y en cualquier lugar del mundo a través del dispositivo móvil o de internet.  Gracias a esta tecnología, se obtiene una valiosa información sobre aspectos pocos conocidos de la biología de estas especies, que servirá para conocerla más y gestionarla mejor.