domingo, 16 de diciembre de 2018

Veneno y disparo de nuevo

El Seprona investiga la muerte por envenenamiento y disparos de tres águilas calzadas en Benejúzar

Las aves, que están protegidas, han sido localizadas en varios puntos del municipio - No se descarta que se encuentren más ejemplares fallecidos

por Rubén Míguez
El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) investiga la muerte de varias águilas calzadas en el municipio de Benejúzar. Los tres ejemplares que se han encontrado muertos, hasta el momento, han sido localizados por la Asociación Amigos de la Sierra de Benejúzar en lo que llevamos de mes de diciembre. Tras realizarle la necropsia a una de las aves se confirmó que murió por envenenamiento y un segundo ejemplar fue localizado el pasado martes tiroteado en la huerta, en el margen derecho del río Segura, en la zona conocida como «el matadero de Benejúzar»; el tercero tiene todos los síntomas de haber sido también envenenado, aunque lo confirmarán los análisis que se le van a realizar en las próximas horas.
El águila calzada (Hieraaetus pennatus) es una especie protegida que frecuenta los montes de Benejúzar en esta época en su largo viaje desde el norte de Europa a África, para pasar el invierno. Es, precisamente, en esta zona de la Vega Baja donde se puede observar una de las mayores densidades de toda la Península Ibérica, ya que utiliza la sierra benejucense como descanso, hibernaje y lugar de alimentación antes de continuar su migración. Es una rapaz viajera de tamaño mediano, vuelo ágil y aspecto estilizado, que se alimenta sobre todo de aves medianas, conejos y lagartos. Una de sus particularidades es que cuenta con dos fases de coloración muy diferentes, una clara y otra oscura. Los ejemplares localizados muertos en distintos puntos de Benejúzar son todos de coloración clara.

Investigación

El Seprona investiga cómo han podido producirse los envenenamientos y si hay más ejemplares afectados y fallecidos que aún no han sido localizados. Uno de los portavoces de la Asociación Amigos de la Sierra de Benejúzar, Evaristo Rodríguez, explicó ayer a este diario que «estamos realizando un censo de águilas calzadas, y localizamos 5 hace 3 semanas, pero en lo que llevamos de mes hemos encontrado 3 muertas, en una zona privilegiada para ver este tipo de aves, con una de las mayores densidades de la provincia, que encuentran aquí el clima más cálido antes de seguir su viaje a África, y es una pena que haya tantos desaprensivos que no valoren la importancia de las aves rapaces para el ecosistema». Rodríguez señaló que los envenenamientos se han podido producir «al comer otro animal ya envenenado o carne envenenada y mueren a las pocas horas». «Estos animales no vienen a hacer daño, están aquí buscándose la vida antes de continuar su migración a África; vuelan miles de kilómetros desde el norte de Europa, cruzando el continente y llegan aquí y los matan», señala indignado.
La Asociación de Amigos de la Sierra de Benejúzar, de reciente creación, dedica todos sus esfuerzos en concienciar a la población, sobre todo a la más joven, sobre la importancia que tienen las aves rapaces, no siempre valoradas. Sus miembros acuden a centros escolares mostrando estas maravillosas aves. Precisamente, su carácter depredador es lo que le está causando a estas águilas muchos problemas. «Aquí en la comarca hay mucha afición a la colombicultura y muchos palomistas ven a las águilas calzadas como un enemigo, porque algunas cazan a sus palomas, pero lo hacen por sobrevivir y hay que entenderlo, también ocurre con la caza de la perdiz, al poner el reclamo de un ave enjaulada estas rapaces las ven como presa y algunos cazadores no dudan en dispararlas cuando se lanzan a la jaula», lamenta