martes, 28 de mayo de 2019

Plácido día de Satán y Diana

El día de hoy ha sido bastante tranquilo. Nuevo día de observación de hide. Esta temporada ya he superado las 200 horas de observación de las parejas que controlamos. Hoy tocaba visitar a Satán y a Diana. La última vez que estuve observándolos desde el hide fue el 09/05/2019, un par de días después de la puesta. Hoy les he podido dedicar 6 horas. La mañana ha sido muy tranquila. Qué gusto dan días así!!!! Hemos pasado días malos de ataques, indecisiones, climatología adversa... El resumen del día sería el siguiente: Diana incubando, Satán trayéndole algún palito al nido antes de irse a cazar, a las 11:30 la ha llamado para que saliera al posadero a por una presa que le ha traído. Mientras ella estaba comiendo, él ha estado tapando los huevos. Cerca de 45 minutos ha estado ella fuera, comiendo, arreglándose el plumaje, descansando posturalmente... Luego ha vuelto al nido, él se ha marchado y se ha quedado echada. Qué bonito es Satán con ese plumaje y ese iris amarillo... Y Diana está fuerte, ha comido bastante ya que le resaltaba el buche. Pero además es que se la ve fuerte, compacta, mucho más tranquila que en el inicio de la puesta, sin tener que estar peleándose con ninguna otra rapaz... Era su primer año en este nido, dos meses intensos pero que ha sabido sacarlos adelante, de ahí que la bautizar como DIANA.



Parejas sin criar, territorios vacíos


No todas las parejas que controlamos este año comenzarán la cría. Hay parejas que han llegado muy tarde de sus zonas de invernada. Por ejemplo, el estrecho estuvo cerrado para la migración a finales de marzo y principios de abril por un Levante fortísimo. He constatado la llegada de una pareja el 18/04 cuando la primera calzada en la cuadrícula que yo controlo, había llegado el 28/03. Esta pareja tan tardía no va a poner este año aunque hayan arreglado el nido, copulado, etc. Estas parejas más tardías no les da tiempo de adquirir la condición corporal para poner los huevos. Estamos hablando entre 33-35 días en esta zona, desde que está la pareja hasta que ponen. Otro factor que influye bastante en la posibilidad de puesta o no, es la climatología. No solo porque salgan días fríos, con lluvia constante, viento fuerte..., también primaveras tan secas como ésta, provoca menos puestas, menos pollos... de presas sobre las que se centra una calzada, es decir, si  no crían bien tus presas, menos pollos tendrás para cazar. Por todos estos motivos, unido a que hay territorios en los que no ha vuelto o ha desaparecido alguno de os miembros, hace que no todos los territorios, tengan parejas y haya cría todos los años. Este año por ejemplo, dos territorios están faltos de algún miembro. Otras 3-4 parejas, aunque han arreglado el nido con palitos, pinocha, hojas verdes, hayan hecho el cuenco... terminarán por pasar un año en blanco, un año sabático. Seguirán permaneciendo unos días más cerca del nido, pero terminarán por desvincularse e irán buscando zonas de caza dependiendo de la disponibilidad de presas.

Os subo un video de una de las parejas que al final no va aponer este año. Este lunes estuve dentro del hide. El nido muy bien arreglado con palitos, pinocha, hojas de chopo. Un solo individuo escuché pero ni se acercó ya al nido. Esperemos verlos en 2020...

Córvidos, peligro...

Llevo días para sacar un rato y poder actualizar el blog pero en plena época de cría de las calzadas es difícil a veces. Ya llevo desde mediados de marzo con la prospección de los territorios controlados para confirmar la presencia o ausencia de éstas. A finales de la semana pasada, podemos decir que ya estarían casi todas las parejas establecidas y que van a criar este año, echas. Tengo una que está muy remolona pero a las fechas que estamos, lo normal es que desista y tengan un año sabático. Aparte de este tema que ya lo abordaré en otro post, quería subiros un vídeo recogido de la WebCam del nido de águila calzada en el Parque Nacional de Guadarrama. Cámara instalada gracias a la Comunidad de Madrid y SEO/Birdlife. 

Las calzadas son luchadoras ante los peligros, ante los depredadores, ante sus congéneres. Luchas contra ratoneros, azores, calzadas... contra cárabos, búhos reales... aunque pierdan la vida ante ellos. No huyen, afrontan el peligro y la lucha con valentía. Ahora las calzadas son más vulnerables ya que tienen que pasar todo el día incubando y tapando su puesta, ya sea la hembra o el macho en los momentos en que se alterna con su pareja. Un depredador tendrá que luchar contra ellas. Contra lo que no pueden hacer nada, es ante la presencia del ser humano. Son momentos delicados, molestias que pueden ocasionar graves pérdidas. Las más frecuentes son los trabajos forestales sin control, presencia de personas corriendo, paseando... fuera de las pistas habilitadas para ello, moto cross, buggies, etc. Es diferente la postura de afrontar un peligro por una calzada de un depredador a la presencia de un humano. Ante la aproximación de un humano, se va agachando, apretándose sobre el cuenco del nido, para pasar desapercibida. Hace esto por si acaso el humano pasa de largo sin que la vea. Tienen una distancia de seguridad. Algunas aguantan más que otras, hay algunas muy esquivas, desconfiadas, más inexpertas... que rápidamente salen del nido ante la presencia de un ser humano a bastante distancia. 

La salida del nido de forma precipitada puede ocasionar la rotura de los huevos al pisarlos, la caída de un pollo ya que los tiene entre las patas y el pecho, o si la molestia dura mucho tiempo, y si la climatología es muy extrema (por exceso o defecto de temperatura, lluvia, etc.) puede ocasionar la muerte del embrión y la pérdida del huevo. 

Pero hay un factor que no debemos olvidar: los córvidos. La calzadas y los córvidos, son enemigos acerrimos. Siempre anda a la gresca, siempre muere alguno de los valientes córvidos durante los lances de caza. Son frecuentes ataques de arrendajos, urracas, rabilargos, cornejas... Les gusta golpear en la espalda a las calzadas, molestarlas y no dejarlas descansar, estar tranquilas, tener tiempo para cebar a sus pollos, o incluso como en alguna vez he visto, cuando no están los adultos, entrar y quitarle algún resto de presa presente en el nido de una pareja.

Os voy a colgar dos vídeos. El de Guadarrama podemos ver el peligro que tiene dejar la puesta sola en un área con córvidos como los arrendajos. La hembra parece que sale del nido como consecuencia de personas cerca del nido. El año pasado hubo hasta un grupo de personas cerca del nido comiendo tranquilamente mientras la hembra tenía que salir precipitadamente del nido. En este caso, veréis como un arrendajo aprovecha ese momento y entra y picotea uno de los huevos de la calzada. Está unos pocos segundo y se marcha. Parece como curioso picoteando débilmente los huevos. Esperemos que no haya sido nada. Imaginaos si hubiese entrado con más decisión el arrendajo, otro córvido, o incluso otra rapaz de éstas que les gusta comer huevos. Hubiese sido un desastre. Tenemos que comenzar a poner coto a determinadas zonas en épocas sensibles en la reproducción de especies protegidas para evitar fracasos reproductivos innecesarios.


El segundo vídeo, lo hice este sábado desde el hide de la última pareja que se ha echado, la cuál se llama ATREVIDA (morfo intermedio hembra) y BIRD (morfo claro macho). Mirad los descarados y pesados de los rabilargos molestando a la hembra mientras ésta está echada. Si se marchara en estos momentos, sería la oportunidad de estos oportunistas.