lunes, 25 de junio de 2018

Fratricidio en Rascafría

El pasado sábado 23 de junio, se confirmó lo que estábamos pensando y previendo, el pollo pequeño murió debido a las heridas ocasionadas por su hermano mayor. La calzada es una especie considerada fratricida facultativa, es decir, en años buenos con cantidad de presas, aportes continuos y abundantes de presas... saca dos pollos sin ningún problema. Pero en determinados años, parejas, territorios... no se puede aportar suficiente comida y aparece el fratricidio. Que ambos pollos durante la primera semana se peleen, se enfrenten, se pongan cara frente a cara, es normal para establecer una jerarquía de acceso a las cebas. Las calzadas al mismo tiempo, presenta asincronía de puesta y asincronía de eclosión, lo que le da al mayor una ventaja sobre su hermano. Si a eso lo unimos el marcado RSD de la especie, en casos en que sale una hembra en primer orden de la eclosión, con recursos alimenticios escasos, infrecuentes, con presas no muy grandes... puede producirse el fratricidio, el cual ocurre principalmente entre la 1ª y 2ª semana de vida de los pollos. Para que se desarrolle el fratricidio, deben darse también peculiaridades como que la comida debe ser entregada de pico a pico, trozos pequeños... En esos casos, los pollos deben luchar por ésta. Incluso a veces, el lado donde esté el pollo con respecto a la hembra aventaja o dificulta el acceso a la comida.

En todo este proceso ganan y pierden todos. Existe un conflicto entre todos los miembros de la familia. El macho está obligado a cazar, cazar y cazar; jugarse la vida cada día para llevar comida a los pollos, la hembra le apremia, le motiva, le exige... La hembra debe valorar qué hacer cuando ve a sus pollos luchar; ponerse en medio, tumbarse, cebar a los dos... pero hasta un punto en el que decide que no se puede continuar así para no poner en peligro la vida de los dos pollos. El pollo mayor preferiría comer mucho más de lo que come en esa situación, tener el buche muy lleno y dedicarse a comer y a dormir; pegar a su hermano le ocasiona un elevado gasto energético, hay que valorar si dejarlo morir de inanición o matarlo de forma activa pero, también debe valorar si dejar a su hermano más tiempo vivo para tenerlo de seguro o incluso, para fomentar mayor esfuerzo en los adultos, los cuales al oír a los pollos piar podrían incrementar su esfuerzo reproductivo.  El pollo pequeño, tiene que saber cuándo y cómo enfrentarse a su hermano para no perder la batalla, qué hacer para no activar en el mayor su agresividad, cómo y hasta cuándo piar para comer después de que su hermano esté saciado, cómo hacer ver a la hembra que le tiene que dar de comer después de que termine el mayor, cómo tumbarse, cuando levantar la cabeza... Y así podríamos seguir enumerando motivos para hacer ver que hay un conflicto con pros y contras de cada personaje de la familia. Algunas ideas más: si hay más pollos menos probabilidad de que te ataquen, más pollos mayor conservación de la energía al contactar entre ellos...

El pollo mayor cumplió el sábado 9 días de vida; el pequeño tenía 7 días. Durante unos días anteriores, se estaba viendo las mayores interacciones del mayor hacia el pequeño. El mayor estaba pasando hambre y estaba desarrollando comportamientos agresivos hacia el menor. Hay gente que dice que come algo. Un pollo debe tener el buche muy lleno para estar tranquilo, dormir gran parte del tiempo. Se ve a los pollos bien cebados como no hacen nada más que dormir, descansar. Este pollo mayor se le veía que necesitaba más comida. A partir del domingo toda la comida está siendo para él y se le ve en esa situación. El punto determinante fue el sábado, comenzaron las agresiones sobre las 8 am. Durante estas agresiones el mayor comenzó a hacerle una herida en la flexión del ala izquierda. Debido a sus picotazos, zarandeos... fue desplumándole el dorso al pequeño. Hasta las 15:00 que podríamos decir que el pequeño había muerto, fueron 7 horas sin parar de agredirlo. La hembra no intervino en ningún momento, dejó que el mayor terminará esta situación. Aun haciendo aportado el macho una presa, no cebó al pollo mayor en esos momentos. El mayor le pedía comida a la hembra pero ésta no se la daba, de esa forma se aseguraba que el mayor acabaría con su hermano. Luego ya comenzó a cebarlo, cuando ya el estado del pequeño era lamentable.
El pollo pequeño ha estado muerto en el nido desde el sábado hasta ayer por la tarde, un día en el que el mayor de vez en cuando ha estado atacándolo. La hembra ya lo dejaba fuera cuando se tumbaba a dar calor, lo picoteaba de vez en cuando, pero ella sabía que estaba muerto. La hembra no cebó con el pollo pequeño al mayor como he visto en varias ocasiones. La diferencia es que en este nido había comida para un pollo, no para dos. En los que yo he observado no había comida ni para un pollo y tenía que dar de comer al mayor.


Durante mis años de seguimiento de la especie, he visto varios casos de fratricidio en vivo y en directo. Son situaciones difíciles, duras, que por un lado estás viendo algo excepcional pero por otro lado, estás viendo la muerte de un ser vivo por su hermano y sabes que no debes actuar. Sabemos que es mejor que sobreviva un hermano fuerte que dos hermanos en peor estado, los cuales podrían ver mermada sus probabilidades de éxito en la naturaleza.

Ahora desear a estos padres que saquen adelante a este pollo único, el cual crezca fuerte, rápido y sano y pueda unirse a la población reproductora de calzadas en unos años.


Placa incubatriz


La semana pasada, empezaron a entrar calzadas con mayor frecuencia en el CRAS de Valladolid. Este año llevamos cuatro. Las dos primeras entraron en abril y mayo. La primera era una hembra con traumatismo; el segundo un macho por disparo. Gracias  a la labor del personal del CRAS de Valladolid, fueron recuperados y soltados en su entorno original. Las otras dos no han tenido tan buena suerte. La tercera era una hembra intermedia procedente de Arroyo de la Encomienda, atropellada con múltiples fracturas. La cuarta procedía de Navalperal de Pinares en Ávila; muerta por engancharse en un alambre de espino. Parece que esta tarde iré a ver a la quinta que ha entrado. En primer lugar, indicaros que si alguna vez os encontráis una rapaz con problemas, hay que mantener la calma y actuar tranquilos. Lo primero es siempre taparlas para que no nos vean y se estresen e intenten escaparse y hacer más daño. Lo mejor echarles un paño, camisa, camiseta... y que estén a ciegas. En segundo lugar, en caso de estar enganchada en un alambre de espino, lo mejor es cortar el trozo de alambre y no intentar desenredarla ya que puede ser peor al producirse algún desgarro. Rápidamente hay que llamar al SEPRONA, Agentes Medioambientales, Guardias Urbanos, 112... El animal debe llegar cuanto antes al Centro de Recuperación. En España hay 44 centros donde se puede llevar el animal para su entrega. Si se dispone de una caja de cartón, mejor que mejor, se hacen unos agujeros para que respire y se hace la entrega.
 
De las cuatro últimas entradas, tres eran hembras. Lo peor son las hembras que han entrado en el mes de junio. Las dos mostraban muda y placa incubatriz. La placa incubatriz es una señal de que la hembra ha estado incubando huevos y pollos. Es una zona del pecho que pierde el plumaje interno, irrigándose con más vasos sanguíneos que al estar en contacto con los huevos, puede proporcionar calor de la hembra a éstos e incubarlos. La epidermis se hace más fina y se pierde la grasa de esa zona. Lo mismo ocurre cuando tienen pollos. Las hembras que están incubando huevos, aprovechan esos meses para poder realizar la muda de parte de su plumaje; los machos aprovecharan cuando los pollos ya vuelen para comenzar la muda. La pérdida de una hembra reproductora implica muchas más pérdidas. Por las fechas, tendrían pollos en el nido. Sin la protección de la hembra, si darles de cebar, etc., los pollos morirán de hambre porque el macho no los cebará o serán depredados al no tener nadie que los proteja. Puede ser incluso que el macho haya muerto, y es la hembra la que está obligada a salir a cazar a ver si puede aportar algo de comida. La tercera calzada, la hembra intermedia, estaba en un estado lamentable de peso. Una hembra adultos estará en torno a los 900 gramos, algunas un poco menos y otras un poco más. Ésta hembra estaba en poco más de 600, se le notaba la quilla (enquillada). Puede ser incluso que el macho no haya podido traerle presas durante tiempo y ella había ido consumiéndose, con la desgracia que al salir a cazar obligada por la ausencia del macho, murió atropellada.

Os adjunto unas fotografías para que veáis como es la placa incubatriz de una calzada reproductora para que os hagáis una idea.