miércoles, 14 de agosto de 2019

Sorprendente plumaje

Pero las sorpresas esta mañana, no han acabo con la hembra intermedia sin uno de sus dedos de León, como dicen por ahí: aún había más!!! Y otra de León, de La Bañeza, una hembra joven de morfo intermedio, nos tenía preparada otra sorpresa. Todavía sin terminar el crecimiento del plumaje, he ido a tomar sus medidas y hacerle fotos del plumaje. Al verla a distancia, me ha llamado la atención la coloración del píleo y nuca. En los pollos y jóvenes de primer año, es de un color marrón rojizo. Pero este joven, mostraba dichas plumas con el extremo de color ocráceo. Nunca había visto un pollo ni joven de esta coloración. Además de las 110 calzadas que he manejado en los CRAS de Burgos y Valladolid, habrá manejado en naturaleza unos 151 ejemplares, más otros recogidos en otros centros, carreteras... Pues con semejante volumen de calzadas, el plumaje de esta cabeza me parece singular. Aquí os pongo las fotos del ejemplar, y os pongo otra de un joven con plumaje normal, para que veáis la diferencia.

FOTOGRAFÍA: Detalle del píleo (parte superior de la cabeza) y nuca de la hembra clara de primer año mostrando esos extremos claros en las plumas. Autor: Ignacio S. García Dios
FOTOGRAFÍA: Detalle del píleo (parte superior de la cabeza) y nuca de un macho claro de primer año mostrando ese color marrón uniforme sin extremos claros en las plumas. Autor: Ignacio S. García Dios

Fuertes, valientes... hasta lo inimaginable

Durante estos 25 años, he manejado infinidad de calzadas como pollos, jóvenes, adultos... Yo diría que cientos. Solo en los Centros de Recuperación de Burgos y Valladolid, durante estos 3 últimos años, he manejado 110 ejemplares. A eso tendríamos que añadir, todas las calzadas manejadas en Ávila, Valladolid y otras provincias durante estos años. Creo yo que algo sabré de calzadas ¿no?

Cuando vemos a las calzadas en la naturaleza, vemos una especie de rapaz diferente, audaz, valiente, atrevida.. y a veces, un poco insensata ¿por qué insensata? Pues porque hay veces, que se ceban en una presa, en una defensa.. y no calibran las consecuencias de sus acciones, de sus picados, de sus lances... Y eso provoca, que en muchos casos, un mal giro, mal cálculo.. pueden conllevarles al impacto contra el suelo, arbusto, árbol... En esos casos, lo mejor que les puede pasar es tener una luxación o fractura, por desgracia muchas veces, esos impactos les provocan la muerte por traumatismo general. 

Durante las jornadas de campo, cuando manejamos adultos en la naturaleza, he visto en un par de ocasiones, hembras de calzadas que habían perdido alguna uña, seguramente en lances de caza. Pero esta mañana, y esto sigue animándome a ir a por la bodas de oro con las calzadas, en una de las hembras procedentes de León, de morfo intermedio, hemos podido comprobar, no la pérdida de una uña, sino que el individuo no presentaba dedo externo de la garra izquierda. No ha sido esa la causa de la entrada en el CRAS, ya que esa pérdida era antigua, presentaba ya un muñón. En estos casos, me asombra más la capacidad de resistencia, la fortaleza... de estas calzadas. Ser capaces de perder un dedo en un lance, y ser capaces de sobrevivir en la naturaleza con la herida que le ocasionaría, es asombroso. Aún así, fue capaz de salir adelante y seguir con su vida con normalidad. 

En unos días, será devuelta a su entorno natural. Esperemos que siga adelante. Carácter no le falta, ni ingenio y astucia. Suerte!!!

FOTOGRAFÍA: Detalle de la pérdida del dedo externo de la garra izquierda de una hembra de
morfo intermedio procedente de León