miércoles, 17 de octubre de 2018

Ahogamiento en Segovia

Otra foto que me han enviado esta mañana, del Colectivo Campo Azálvaro en Segovia, no es tan agradable como la anterior. Es una calzada muerta por ahogamiento en una balsa. Es más frecuente esta causa de lo que nos pensamos. Muchas se ahogan cuando caen al mar por cansancio, acoso de gaviotas... y otras por acudir a beber, bañarse... sobretodo ejemplares inexpertos. Varios jóvenes del Tiétar y Gredos tuve que recoger muertos por esta causa. Por lo que vemos en la imagen de la derecha, al verse el ejemplar de dorso, se intuye que es un joven de este año.

Dentro de los registros de los CRAS de Castilla y León en estos dos últimos años, sería el primer ejemplar que entra muerto por esta causa. En el cómputo general, sería 23 las calzadas muertas por ahogamiento; un 0,65% del total. 

Estas muertes son tan fáciles de evitar, que da más rabia cuando pasan. Se puede construir una rampa dentro de la balsa, y más barato y rápido aún, es la colocación de una tronco fino que vaya de una esquina del fondo y salga a la superficie, es decir, dar un punto de apoyo y salida a cualquier rapaz o mamífero que caiga en estas trampas. Este hecho ha sucedido entre El Espinar y Navas de San Antonio. Esperemos que alguien hago algo para que esto no vuelva a ocurrir.


Puerto de Málaga

Ayer me envió Salvador García la foto de abajo donde podemos ver una calzada comiendo a una paloma bravía que capturó en el puerto de Málaga el 30/09/2018. Toda la pinta de un macho de morfo intermedio adulto con su iris anaranjado, comiendo tranquilamente su presa. Esta es una muy buena zona donde las calzadas pueden pasar el invierno con buen clima y abundante comida. Al mismo tiempo, nos brinda un excepcional servicio de control de plagas urbanas. Por un lado, demuestra la especie una buena adaptación al ser humando, criando y cazando cerca de él. Por otro lado, fruto de esa predación sobre palomas bravías, tórtolas turcas... son más los casos que van apareciendo de calzadas muertas debido a Trichomoniasis. Este año, han sido 4 las calzadas que hemos visto entrar en los CRAS de Burgos y Valladolid con esta enfermedad. El año 2017 no se detectó ninguna. Los daños son tan graves, y la pérdida de peso tan notable, que no se puede hacer nada por ellas. En los próximos años, iremos viendo si el porcentaje de entrada en Castilla y León se mantiene o se incrementa. Del total de calzadas que han entrado en CyL, el 5,48% ha sido por Trichomonas (4 ejemplares de 73 en total). En el total de la población española de calzadas, de 3549 ejemplares que han entrado y se ha determinado una causa, 112 fueron por esta causa, es decir, el 3,16%.