domingo, 21 de mayo de 2017

Temporada 2017

Ayer, junto mi amigo Vicente García Canseco, nos dimos una vuelta por el valle del Tiétar disfrutando de ese privilegiado entorno natural. Hacía muchos años que no nos veíamos pero como si no hubiera pasado el tiempo. En mis comienzos en Arenas de San Pedro, allá por 1995, aprendí bastantes cosas sobre el entorno, especies...

Revisamos varios nidos de Calzada que conozco desde 1997, para ser exactos fueron 5. Los resultados fueron los siguientes:

  • Pareja 1.- Hembra echada. Muy acostumbrada al tránsito de personas por el camino. Se le ha caído el nido artificial que le preparamos hace años, y ha construido un en una rama lateral en pino resinero,
  • Pareja 2.- Hembra echada. FC. En un paraje con poco tránsito de personas. El nido en un pino resinero, en la horquilla central. Le entra el sol a primera hora de la mañana. La hembra es más esquiva. Vuelo en pareja con el macho FC.
  • Pareja 3.- Hembra FO echada también en un horquilla central en un pino resinero, Aguanta mucho en el nido ya que está acostumbrada a las personas al ser una zona resinada.
  • Pareja 4.- Nido no ocupado. En horquilla central en pino resinero. Alguna cagada cerca del nido pero mi impresión es que no ha puesto esta pareja porque le falte algún miembro.
  • Pareja 5.- El nido que yo conocía no lo tienen arreglado. Antes de llegar a ese enclave, localizo una deformación del pino (ramas en forma de bola) que me da que es donde lo tiene ahora. Más tarde, una FC en vuelo y canto cerca de la deformación. Me acerco y puedo comprobar ramitas arriba con líquenes, un nido camuflado.

En resumen, de cinco (5) parejas, cuatro (4) siguen estando en sus zonas; una (1) no está ni la vimos ni oímos. Habrá que ver como el año que viene.

Conclusiones: Sin molestias o estando acostumbradas las parejas a las personas, siempre  con una distancia de seguridad, y sin alteraciones del hábitat del área de nidificación, las Calzadas son muy fieles a sus territorios de cría. Estas parejas las conozco hace 20 años y allí siguen. Algunas, cuando las conocí, ya llevarían tiempo allí por el tamaño del nido y los comentarios de la gente del lugar.

Importante: Mucha gente metiéndose por todos los sitios del monte y necesidad urgente de ir diversificando determinadas zonas con hábitats compuestos de monocultivos de pinos resineros. Sin fragmentación, no hay mucha comida, y sin comida, las hembras les cuesta más ganar su tamaño óptimo, menos pollos, menos reclutamiento y cuando vayan adultos, puede ser que no se cubran esas bajas.