jueves, 19 de julio de 2018

Machos en el punto de mira

Durante estos primeros meses del inicio de la temporada de las calzadas, y como consecuencia de la partición de tareas de machos y hembras en la puesta, incubación y crianza, son los machos los que en estos meses de junio y julio están entrando más en el Centro de Recuperación de Valladolid. Mientras la hembra permanece cerca del nido en la periodo prepuesta, luego incuba una media de 38 días, para posteriormente estar pendiente de los pollos por lo menos las primeras cuatro semanas; el macho no para en ir y venir al nido para abastecer de presas a la hembra durante la incubación y de alimento para los pollos después de la eclosión.

Muchas veces oigo a la gente decir que las hembras se sacrifican mucho estando todo el día en el nido con los huevos, los pollos... Eso es innegable. Pero me gustaría en este post reivindicar el papel de los machos, su dedicación, su desgaste, su esfuerzo, su implicación. Pensad que las calzadas, por ejemplo en la zona centro de España, permanecen en nuestras latitudes desde finales de marzo-principios de abril, hasta finales de septiembre-principios de octubre. Estaríamos hablando entre 6-7 meses. Durante todos esos meses, a excepción de algunas presas que puede aportar la hembra a partir de la 4ª semana de vida de los pollos, el gran peso del suministro de alimento en la familia recae en los machos. Comienza ya aportando cebas nupciales a la hembra para su cortejo, posteriormente proporciona a la hembra casi todos los días alguna presa durante la incubación, y a partir de qué nazcan los pollos, será un continuo desgaste yendo y viniendo al nido a traer comida. De esas presas, consumirá parte para poder mantenerse en una forma más o menos aceptable.
 
FOTOGRAFÍA: Macho morfo claro muerto en Medina del Campo (Valladolid) por traumatismo con rotura de
coracoides y clavícula.
Nada más que va clareando en el monte, los machos salen a buscar presas. Así pueden estar todo el día hasta el atardecer. Visitan sus posaderos, cazaderos... habituales, siempre con la premisa de traer comida, y siempre bajo la presión de saber que de ellos depende la vida de los pollos. Los podemos ver en zonas abiertas, prados, cereal, roquedos, zonas urbanas... sobrevolando, prospectando. No todos los lances de caza son exitosos, hay días que pueden aportar 3 presas, máximos de hasta 6 en momentos puntuales, pero también hay días de 1 sola presa y a veces ni eso. En esos lances, las calzadas son valientes, decididas. Se tiran a por la presa a capturarla. Eso a veces es un problema, pudiendo contactar con alguna rama, piedra, suelo u otro objeto. Son comunes los casos de fracturas, traumatismos... de la especie. La causa de entrada de calzadas en centros de recuperación por esta causa, es la de mayor porcentaje de incidencia. De los 3516 casos de ingreso en centros de recuperación en España desde que se tienen registros, un 31,57% es por esta causa.

De las 13 calzadas que han entrado en los CRAS de Burgos y Valladolid en el periodo de incubación hasta estos momentos, tendríamos 8 machos y 5 hembras. Si nos centráramos en los datos hasta las tres primeras semanas de vida de los pollos, y determinando si las hembras presentaban placa incubatriz o no, el porcentaje de machos subiría. Por lo tanto, los machos están sometidos a un gran esfuerzo, y eso al final, se paga. Todavía les queda el mes de julio, agosto y septiembre para seguir cuidando de los jóvenes. Y para terminar con tal exigencia, deberán a finales de septiembre ir pasando muchos por Tarifa para cruzar a África. Suerte!!!

Ávila y resineo

Siempre es una faena tener que ir a un CRAS a ver calzadas que entran muertas o heridas, muchas veces sabiendo que son irrecuperables, pero me duele mucho más cuando tengo que entrar a un centro de recuperación a ver calzadas procedentes de Ávila. Seguro que muchas de estos ejemplares los he visto volar en el valle del Tiétar, Gredos, Moraña... durante el tiempo que voy a prospectar sus territorios. Ayer recibí la llamada del CRAS de Valladolid diciéndome que podía pasar porque habían entrado tres calzadas en el centro. De las tres, dos procedían de Ávila, más concretamente de Poyales del Hoyo y Navalperal de Pinares. El tercer ejemplar procedía de una localidad de Valladolid; encima era un pollo de unos 37-38 días caído del nido en una zona resinada.

Después de 22 años, y mira que he visto ya bastantes cosas, todavía me sorprende que se siga resinando el árbol del nido, que se sigan haciendo entresacas en los alrededores del árbol del nido, dentro de un territorio, etc. El tema del resineo, muy necesario en nuestros bosques para seguir dándole riqueza al entorno, para seguir teniendo gente en los montes que actúan como vigilantes improvisados, para seguir teniendo bosques limpios... es algo que deberíamos afrontar. Dada la cantidad de pinos resinables en cada rodal resinado, en cada monte público... no es necesario tocar el mismo árbol del nido. Cuando se rasca un tronco, la hembra rápidamente sale del nido porque siente la amenaza. Problemas de esa salida: toco lo que esté por delante es arrollado o pisado, es decir, con huevos puede haber rotura de éstos y con pollos, pueden ser arrastrados abajo por la salida de la hembra. Una vez abajo, si no es recogido por nadie, la muerte es segura por inanición, deshidratación, depredación, etc. Lo mismo ocurre si se resina un árbol con pollos rameros. Notarán un golpe, raspado y se tiraran a volar, con el inconveniente de que no son capaces de levantar el vuelo y caerán al suelo. Así que deberíamos y debería la Administración, prohibir el resineo del árbol donde se encuentre un nido activo.

Os cuelgo en este post, fotos del ejemplar de Poyales del Hoyo (Ávila) y del pollo caído del nido en Valladolid.