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sábado, 6 de febrero de 2021

ÁRBOLES EN MAL ESTADO

Desde que comenzamos el PROYECTO PENNATUS en el sureste de Valladolid con objeto de estudiar la población de águila calzada, al ser una zona con alta densidad y considerable competencia intra e interespecífica, nos dimos cuenta rápidamente del mal estado de salud de la mayoría de los nidos donde se ubican los nidos de la calzada y de otras especies. 

Lo primero que vemos sin acceder a los pinos ni tener que acercarnos mucho, es el ataque de la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa), cuya oruga cada año sigue defoliando a los pinos del entorno. En segundo lugar, salta a la vista la cantidad y desarrollo de la planta hemiparásita denominada muérdago (Viscum album). Pero ahí no termina la cosa. Una gran cantidad de insectos xilófagos, mayoritariamente coleópteros, como los IpsTomicus, Cetonia aurata, Potosia cuprea, etc., están taladrando, minando, el fuste y ramas de estos pinos.

También tenemos a las chinche americana del pino (Leptoglossus occidentalis) y al gorgojo de las piñas (Pissodes validirostris), que además están provocando el descenso notable en la producción de piñas en muchos municipios. Los hongos como la Armillaria, Gomosis... también juegan su papel en todo este entramado de plagas y enfermedades que van debilitando a los pinares. 

Unido a los organismos nocivos, nos encontramos con sustratos muy pobres, con terrenos arenosos, con poca retención de agua y pocos nutrientes, además de escasas precipitaciones y temperaturas elevadas durante los meses estivales. Con todos estos factores, la presencia de estos últimos años de Danas, Filomenas...están provocando las caídas de nidos, roturas de ramas, derribo de árboles, etc., lo que conlleva que las parejas cuando llegan deben comenzar desde cero a montar su nido, lo cual implica un gran esfuerzo para ambos miembros. Esas energías, calorías, que pierden en todo ese ir y venir trayendo palos, ramillas y pinocha, unido al viaje migratorio que han realizado, muchas veces superando los 3000 km, no beneficia ni ayuda a una población con una productividad anual de solo 0,80 jóvenes por territorio controlado. En 2020 hemos instalado cinco nidos artificiales, tres de los cuales han sido muy bien aceptados, durante la temporada de cría. Los otros dos se han montado a finales de 2020, esperando que sea ocupados en 2021.

martes, 5 de enero de 2021

GUÍA RAPACES IBÉRICAS DE MORILLO

Esta semana pasada, recibí vía whatsapp de Héctor,  amigo y compañero de carrera de biología en la Universidad de Alicante. Según me dice anda de mudanzas, y lo que tiene esto de los traslados, vuelves a ver y encontrar libros que vamos acumulando durante toda nuestra vida. Me envió fotos del libro de Cosme Morillo titulado “Guía de las Rapaces Ibéricas”. Estamos hablando de un libro con depósito legal de 1976. Una joya de libro. Hay datos que ya están obsoletos pero otros resultan muy curiosos. En aquella época seguían hablando de fases de coloración, en vez de morfos, y solo hablan de claras:oscuras (75-25%), sin comentar los morfos intermedios. En esa época todavía se consideraba a la calzada como una especie migradora, no hablando de individuos invernantes todavía. En cuanto a las medidas, la longitud máxima se queda corta, teniendo hembras próximas a los 130 cm. El peso es bastante elevado, no habiendo yo pesado en naturaleza ni en centro ningún ejemplar que superara los 1100 gramos. El apartado de la dieta es muy interesante. Lo primero curioso es el consumo de insectos. He leído algún trabajo que recoge a los insectos como presas. Yo nunca he visto ni grabado un aporte de insectos en ninguna pareja de calzadas, sí que aparecen restos en nido o en egagrópilas pero son insectos procedentes de los buches, estómagos de sus presas.  Pueden consumir algún insecto, los cuales comen durante los momentos en que limpian los nidos. Al haber comida, restos de presa, insectos xilófagos, etc., pueden comerlos en las tareas de limpieza. En los accesos a los nidos, he llegado a localizar hasta una pinza de un alacrán!!! Y huesos de fruta como cerezas!!! De ahí a decir que fue la calzada la que cazó al arácnido o la que comió la fruta, va un mundo. También he encontrado egas con cangrejo rojo americano, lo cual es más factible ya que las he visto metidas en charcas en verano pillándolos en la zona de Candeleda (Ávila). El último caso es que recoge huevo de zorzal. Lo mismo que lo dicho antes. Yo he encontrado hasta huevos de paloma en nidos, pero son de aves capturadas momentos antes de la puesta, no que vaya a nidos la calzada a por huevos. Otras presas que no he detectado nunca y que vienen en la guía, son el torcecuello y topo.  

Termina la guía con la puesta e incubación. Hablaban de 35 días de incubación cuando estamos entre 38-39 días, y también sabemos ahora que el macho colabora en tapar los huevos cuando la hembra sale a limpiarse, comer, etc.  

En la década de los 70s, se consideraba la especie no rara pero se alarma del descenso de sus efectivos.  En resumen, una guía que hizo mucho por dar a conocer a las rapaces de nuestro país, en épocas donde estaban bastante perseguidas. Da gusto a veces ver estos libros y leerlos porque son verdaderas joyas, excepcionales.