Volvemos a mostrar un nuevo ejemplo, de la poca o nula información que proporcionan las anillas metálicas en una especie como el águila calzada. Además de por ser anillas de pequeño tamaño, con caracteres grabados en el metal, por las numerosas plumas que presentan las calzadas en los tarsos, etc., suelen ser vistas en ejemplares en movimiento, posados a distancia, con malas ópticas...
Os muestro diversas fotografías de un ejemplar de águila calzada de morfo claro, el cual fué fotografiado por Daniel Fernandez Perez esta temporada en Villaralbo (Zamora). Como podéis intuir en las imágenes, el ejemplar joven del año, muesta anilla metálica en el tarso derecho. No podemos saber nada más. Al final la poca información que proporcinan las anillas metálicas, son en los casos de recuperación del ejemplar vivo o muerto. Si se produce ese hecho, y en el caso de que el ejemplar haya sido anillado como pollo en nido, podríamos saber algo más como la distancia a su zona natal. Poco más.
Según el nuevo Atlas de Migración de Birdlife International (2006), se han anillado en España 3651 ejemplares de águila calzada. De esos ejemplares, solo se han recuperado 156 ejemplares. Un 4,27% solo. Según los datos que nos proporcionó SEO/Birdlife a la ASOCIACIÓN PENNATUS en 2023, se habían anillado 5142 ejemplares hasta el 11/11/2022, habiéndose recuperado solo 189 ejemplares. Sabiendo que el primer anillamiento de un águila calzada en España fue en 11/06/1964 en Huelva, han transcurrido 58 años y 5 meses. Y en ese espacio de tiempo tan dilatado, se obtendría una tasa de recuperación de 3,24 ejemplares recuperados al año. INSUFICIENTE para conocer alguna tendencia, conclusión... sobre mortalidad total, mortalidad por años calendarios, filopatría, influencia del sexo y edad en los movimientos, etc.
Con lo expuesto anteriormente, más otras reflexiones que podríamos hacer, tenemos claro que,
- El anillamiento con anillas metálicas es insuficiente e ineficaz en muchos casos para el estudio del águila calzada, y sus aspectos claves.
- Debe autorizarse el uso de métodos de marcaje como las marcas alares de lectura dorsoventral policromáticas, las cuales nos proporcionan datos de los ejemplares sin necesidad de recapturas, identificando e individualizando a cada ejemplar.
- Por desgracia, el mejor método de estudio de la biología del águila calzada, así como sus movimientos son los emisores GPS/GSM, pero el precio de cada dispositivo limita mucho el estudio de un buen número de ejemplares en estudios a medio y largo plazo.
- El PROYECTO PENNATUS desde el año 2020, ha equipado a 95 ejemplares de águila calzada como adultos, inmaduros y pollos en nido, llevando a cabo un estudio a largo plazo, el cual está aportando datos que desmontan la mayoría de las conclusiones que aporta el Atlas de Migración de SEO/Birdlife.
- No llegamos a comprender, como se puede abordar un Atlas de Migración de nuestras aves, sin recurrir a los grupos de investigación que llevamos estudiando durante décadas especies, utilizando anillas, marcas alares, emisores. Y sorprende que en dichos trabajos, ni se citen a publicaciones que hemos hecho abordando estos temas sobre el águila calzada.
Como sigamos con este nivel de publicaciones, vamos abocados a la regresión de muchas especies, porque además de sobreestimar poblaciones, tendencias, etc., se vierten y se presentan conclusiones erróneas echadas por tierra por la tecnología GPS/GSM.
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